Este es nuestro huerto. No se encuentra a nivel del suelo, sino a unos cuantos pisos de altura. Siempre hemos querido tener un lugar donde plantar unas lechuguitas, acelgas, coles… Y todo tipo de hortalizas y verduras. Pero el hecho de tener un terrenito donde plantar es cada día más difícil. Si esperamos puede que nunca plantemos nada.
¿Por qué hacer un huerto en el balcón?
Pues puede haber muchas razones. Las que nos han impulsado a nosotros son variadas.
Por un lado, si te gusta cuidar plantas, es divertido sacar de vez en cuando una lechuga, rábanos o lo que sea. Evidentemente, no es posible autoabastecerse con un balcón no muy grande. Pero de vez en cuando te llevas una alegría, y te comes algo que has plantado y cuidado tú. ¡Seguro que es la mejor lechuga que has probado!
Por otro lado, las ciudades son cada vez menos agradables para vivir, cada vez hay más hormigón y menos verde. Esto es una forma de aportar un poco de verdor. Si todos tuvieramos plantas en los balcones, todo sería un poco diferente.
La idea de esta bitácora es ir mostrando como va evolucionando el huerto a lo largo del año, contar nuestra experiencia, comentar nuestros éxitos y nuestros fallos, explicando lo que vamos haciendo.
El huerto ya está funcionando. Tenemos plantados lechugas, acelgas, berros, rábanos, nabizas, col gallega, perejil, hierbabuena, albahaca, rúcula, romero, fresas y judías. En semillero tenemos canónigos, cebollas, más lechugas y acelgas.
Además de algunas flores: geranios, petunias, cóleos y capuchinas.